El hospital San Carlos de Madrid ha sido él último en unirse a una corriente que ha demostrado servir de mucha ayuda a los pacientes, la de transformar, a través del diseño, las salas y pasillos de los hospitales para que se parezcan lo menos posible a un hospital. En esta ocasión ha sido el San Carlos, a través de la ONG Aladina Foundation, el que ha dado una nueva vida a su unidad de cuidados intensivos y pediatría. El ilustrador Okuda San Miguel fue el elegido para llenar de luz y color las paredes, creando todo un imaginario de vida silvestre con personas, plantas y animales geométricos que a buen seguro alegrarán esas unidades y a sus pacientes, familiares y equipo médico.

Los hospitales no son conocidos por ser los lugares más inspiradores visualmente, pero gracias a algunas ONG y a muchos diseñadores e ilustradores, están rejuveneciendo en los últimos años. Diseñadores como Morag Myerscough, que han transformado salas en Sheffield Children’s Hospital con patrones coloridos para ayudar a aliviar el estrés y la ansiedad de los pacientes jóvenes mientras esperan o reciben tratamiento, o el estudio de ilustración Tado transformó una flota de ambulancias con animales y personajes con el mismo propósito.

“Buscamos humanizar los hospitales, ayudando a reducir al máximo el trauma de la estadía de un joven. Este proyecto ayudará a mejorar la calidad de vida de los niños en el hospital”, afirmó Lorena Diez, directora de hospitales de la Fundación Aladina, tras finalizar los trabajos en el San Carlos.

Según Formica Group, que donó e instaló el material necesario para llevar a cabo la acción, los paneles son “duraderos” para su uso en lugares como hospitales, que tienen mucha gente viajando a través de ellos. Okuda San Miguel indicó que “Fue emocionante trabajar con un material que nunca había usado antes, considerando que además implicó una transformación arquitectónica. Seguro que aportará una gran cantidad de energía positiva a los niños que lo necesitan “.